domingo, octubre 24, 2021
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La triste historia de Tesa

Tarde o temprano todo saldrá a la luz y tendrás que enfrentar las consecuencias

Un pequeño experimento realizado en circuito cerrado y bajo la supervisión de médicos, psicólogos, pediatras y docentes expertos en menores de edad, demostró que los niños son capaces de decir  la verdad sin importar que esto provoque molestia a los demás.

En dicho estudio participaron un grupo de niños y de niñas. Se colocó una máquina en el centro de un aula que contenía muchos dulces de colores y se le pidió a los pequeños que por favor nadie la tocara; los maestros les avisaron que saldrían por unos minutos y que durante ese tiempo nadie debía desobedecer la instrucción, pero veamos qué sucedió.

Tras cerrar la puerta y quedarse sin profesores los pequeños comenzaron a dudar sobre acercarse a la maquinita de dulces, algunos comenzaron a mirar con la idea de agarrar una sola golosina; de repente una pequeña valiente se olvidó de las instrucciones, decidió tocar la perilla y entonces comenzó el desastre.

Uno por uno, cada dulce amarillo, rojo, verde, azul, en fin todos los colores que puedas imaginar comenzaron a caer al suelo sin que nadie pudiera detenerlos. La pequeña Tesa trató de evitar que la máquina continuara soltando todas las golosinas, pero no pudo evitar nada.

Al ver el tremendo lío en que se había metido y ante la impotencia de que la máquina no se detenía, Tesa comenzó a llorar porque sabía que había desobedecido y las consecuencias eran más que evidentes. Todos los dulces, cientos de ellos estaban esparcidos por toda la habitación.

Sus amiguitos trataron de ayudarla pero no pudieron hacer nada y terminaron por jugar a las escondidas mientras los profesores llegaban a evaluar la situación. Unos momentos más y los docentes llegaron al aula para averiguar qué estaba ocurriendo.

Lo sorprendente es que al darse cuenta de lo ocurrido un pequeño salió al frente para declarar la verdad, Tesa era la culpable; algunos soltaron la risa y otros se quedaron sorprendidos. Los profesores preguntaron ¿qué había sucedido? Y de nuevo Tesa fue acusada.

Decidieron revisar la máquina y aclararon que había una falla en ella por lo que Tesa ya no debía llorar. Aclarado el asunto todo volvió a la normalidad.

En la vida siempre enfrentaremos sucesos que marcan nuestro presente y sobre todo el futuro. Cada uno decide si la decisión que tome en ese momento traerá una consecuencia favorable para su familia. Todo ser humano debe ser libre de pensar y actuar de acuerdo al regalo que tenemos como individuos que es “el libre albedrío”.

De la misma manera que Tesa fue acusada de ser la responsable, también llegará el día en que lo que hayamos hecho, sea bueno o sea malo será descubierto y lo peor es que tarde o temprano los seres que más amamos serán testigos de nuestra historia.

Una infidelidad no comienza como un accidente, siempre hay un proceso de planeación, de acción y ejecución. Una mentira nos lleva a otra mentira. Un robo nos puede llevar a la tragedia más grande en la que puede incurrir un ser humano, pensar que lo malo es bueno. Aunque suene extraño hay quienes piensan que robar es trabajar.

El mejor regalo que podemos dejar a nuestros hijos, a nuestros padres, o a todos aquellos que amamos no son las cosas materiales sino la bendición de ser personas que saben amar, respetar y sobre todo individuos que tienen una conciencia tranquila porque nadie los puede acusar de algo vergonzoso, debido a que su pasado está completamente limpio.