Unos pescadores encontraron a un pequeño perro nadando muy lejos de la costa, y que suponen, fue abandonado en aguas abiertas.
Tras ver a lo lejos una silueta, pensaron que se trataba de una persona, por lo que se acercaron a toda prisa al lugar, cuando llegaron su sorpresa no era una persona, sino que era un perro.
Rápidamente sacaron al can del agua, y se aproximaron a la costa para poder llevarlo a que recibiera atención veterinaria. Se les informo a los pescadores que el perro se encontraba muy fatigado, y que seguramente llevaba horas nadando, tratando de salvar su vida, también había tragado mucha agua salada. Afortunadamente, el canino pudo ser rescatado.